Tengo mucho que agradecerle a la vida:
1.-la gran oportunidad de nacer dentro de una familia hermosa como la que mi padre me dio al lado de mis padres, hermanos.
2.- sobrinos, primos, tíos, amigos, etc.
3.- haber estudiado y desarrollarme profesionalmente en una carrera que me dejo enormes satisfacciones durante 30 años.
4.- el apoyo incondicional en todo momento de todos y cada uno de ellos.
5.- y lo más importante como mujer “la bendición y la dicha de ser madre”.
Sin embargo todo esto tan hermoso que tengo, en algunos momentos de mi vida han pasado a un segundo término al parecer esos terribles dolores de cabeza, nuca, cara, ojos que solo me han llevado a pensar en quitarme la vida y dejar de sufrir, pero al ver nuevamente a mi familia y saber el dolor que esto les causaría, aguanto, sigo tratamientos, pero también busco alternativas, como la que en este momento sin saber cómo, la vida ha puesto en mi camino.
Y fue un día que mi hija me llamo por teléfono para decirme que de casualidad había prendido la radio que la prendiera yo también, que una doctora estaba platicando sobre la migraña, la escuchamos hasta el final tomamos los datos, lo platicamos en la noche a su regreso a casa, llamamos para hacer la cita, por suerte para mi hubo una cancelación se adelanto la fecha y por fin llego el tan esperado 20 de agosto de 2012 y a partir de ese día que Dios la puso en mi camino, mi vida, mi panorama es diferente, los dolores se han espaciado, han aminorado en su intensidad y nuevamente me ha dado la oportunidad de hacer cosas que tenía pendientes; como depurar y ordenar documentos, arreglar detalles de la casa ir a nadar con mayor gusto, escuchar música y hasta comer, en fin creo que encontré el camino que tanto había buscado y no pienso abandonarlo porque quiero con esto darme calidad de vida para poderla compartir nuevamente con mi familia y la gente que quiero y me rodea.
Gracias por existir Dra. Rachel.
RTL