Mi cambio de vida se ha incrementado satisfactoriamente ya que los dolores de cabeza que padecía han disminuido tanto en intensidad como en frecuencia considerablemente.
En el trabajo también ha habido cambios, puedo concentrarme más en mis labores sin tener que estar pensando si me va o no me va a doler la cabeza y que a consecuencia traía una gran pérdida de tiempo.
En casa vivo una vida más tranquila, por las noches ya no duermo con el temor de que me voy a despertar con el dolor y el tener que molestar y preocupar a mis padres.
Eso sí, siempre cargo mi oxigeno conmigo, al principio se me hizo tedioso, pero después se convirtió en mi amigo
Inició a los 8 a 9 años de edad
Clúster mes y medio ataques diarios
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