Dra. Rachel Katz Kenner

57

años de edad

13 años

con dolor de cabeza

2 años

con dolor diario

MAC

paciente femenino

"El día 10 de Julio fue inusitado, increíble: NO SE PRESENTÓ EL DOLOR... el notar con asombro que ese día, y otro y otro no hay migraña, se regresa a la comunicación tranquila, al entusiasmo, a la tolerancia, a la comprensión, al aprecio de los detalles que me había perdido sumida en el dolor."

Dra. Rachel Katz Kenner..
 
El día viernes 30 de junio del actual, asistí a mi primera cita en su consultorio con cierta angustia al pensar que nuevamente me destinaría al psiquiatra ya tenía más de 10 años padeciendo migraña y en uno de mis tantos recorridos por diversos consultorios médicos, una doctora neuróloga me indico tomara Sydolil una pastilla al presentarse las auras y dos más media hora después. Así me hice adicta al Sydolil el cual tomaba diariamente pues si lo suspendía me sentía desubicada, mareada, con nauseas con embotamiento mental….

La crisis de la jubilación y un agudo problema familiar intensificaron mi migraña. Consulte a otro médico neurólogo. Que un tanto fastidiado me indico que mi problema era del campo de la psiquiatría al decirle que presentaba entumecimiento, rigidez en los dedos de la mano derecha, me dijo que eso lo provocaba el Sydolil y que debía dejar de tomarlo. Me receto entonces maxalt. Quede sumamente desalentada, desmoralizada y asustada ante el peligro de la esclerosis vascular. Casualmente escuché un programa radiofónico (de Rocío Sánchez Azuara) en el que la oí disertar sobre los problemas que causa el padecer migraña. Realmente me impactaron sus palabras y de inmediato solicite una cita.
Me hice todos los estudios necesarios, seguí al pie de la letra sus instrucciones y tome los medicamentos que me señalo. Fue muy difícil en los primeros días dejar de tomar el Sydolil, aun cuando tomara otros analgésicos (quadrax o dolaren) terminaba tomando Sydolil.

En varias ocasiones comenté que con cada ataque de migraña sentía que había perdido uno o más días de mi vida sumida en los estragos del dolor. 

El día 10 de Julio fue inusitado, increíble NO SE PRESENTO EL DOLOR, los siguientes días hasta la fecha no he tenido verdaderas migrañas, solo auras, he notado que el queso me las desencadena, pero solo me da mucho sueño embotamiento, debilidad.
Tal vez pudieran sonar exageradas las palabras para expresar mi más profundo agradecimiento, pero después de tantos años sufriendo terribles migrañas hasta mi familia ha estado más tranquila, pues indudablemente el enfermo de este padecimiento desajusta, preocupa y hasta cansa …    a los que conviven con él.
 
DRA. KATZ NO ENCUENTRO LOS TERMINOS QUE PUEDAN EXPRESAR EL SENTIR QUE CASI SE VUELVE A LA VIDA “NORMAL”, EL NOTAR CON ASOMBRO QUE ESE DÍA, Y OTROY OTRO NO HAY MIGRAÑA SE REGRESA A LA COMUNICACIÓN TRANQUILA, AL ENTUSIASMO, A LA TOLERANCIA, A LA COMPRENSION, AL DESARROLLO Y APRECIACION DE LAS LABORES COTIDIANAS, AL APRECIO Y VALORACION DE LOS DETALLES QUE ME HABIA PERDIDO SUMIDA EN EL DOLOR….
 
Aún tengo temor de volver a padecer migrañas, he comprendido que en mi caso son de tipo tensional (debo asimilar que hay situaciones que escapan a mi capacidad de solución) pero es un alivio el pensar que contamos con personas como usted en las cuales podemos confiar.
 
Gracias infinitas gracias, doctora Katz.
MAC

Una promesa

"Nadie debería vivir con dolor."

— Dra. Rachel Katz Kenner