Mi vida con dolor de cabeza es irritante, frustrante y sin paciencia, me molesta que me pregunten cosas, que me pidan cosas, incluso que me hablen. En la escuela prefiero dormir en mi banca en las clases que casi no me interesan que estar presente en ellas.
Sin dolor todo es distinto, he visto que hasta mis facciones de la cara cambian, algunos dicen que hasta sonrío. Una de las cosas que espero todas las noches antes de dormir, es en despertarme bien y sin dolor para poder estar bien con todos.
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