Dra. Rachel Katz Kenner

36

años de edad

17 años

con dolor de cabeza

10 meses

con dolor diario

CMC

paciente femenino

"Opté por adoptar este dolor de cabeza como parte de mi vida diaria, a tal grado que ya lo amaba... me hice a la idea de que era un recordatorio permanente de que tenía cabeza."

Estimada Dra. Katz:
 
Fue hasta el día de hoy que me dí cuenta que ayer transcurrió en la más completa calma, mi tan amado dolor de cabeza (amado porque ya forma parte de mi vida diaria) no se presentó y fue muy raro porque no lo extrañé.
 
Le agradezco a este dolor que por lo menos haya sido un poco consciente de no presentarse ya que de esta forma debido a que mi pequeña se encontraba enferma, la pude cuidar, atender, consentir como siempre lo había hecho hasta antes de que llegara a mi vida la migraña ya que con su llegada había momentos en que sentía furia y coraje y tristeza de no poder atender a mis hijos y a mi esposo como siempre lo había hecho, ya que aunque yo quisiera ignorar el dolor de cabeza, había momentos en que esto era prácticamente imposible y sentía que me iba alejando inconscientemente de los míos o que ellos se alejaban para no perturbarme.
 
Finalmente opté por adoptar este dolor de cabeza como parte de mi vida diaria, a tal grado que ya lo amaba, como que me hice a la idea de que era un recordatorio permanente de que tenía cabeza, curiosamente hasta el año pasado, en broma decía que no perdería la cabeza porque la traía puesta y como que mi cabeza decidió que era momento de dejar de pasar desapercibida y hacerse notar constantemente., porque con enojos no conseguía nada, y cuando percibía que estaba a punto de presentarse, me limitaba a tomar mis medicamentos y a no hacerle caso, ignorarlo fue la mejor salida que se presentó.
 
Pero realmente es maravilloso analizar cómo se presentó el día sin que se presentara un solo dolor de cabeza, creí que tan acostumbrada estaba al que cuando faltase lo va a extrañar, pero curiosamente no fue así, pude dedicarme a mis tareas sin acordarme ni siquiera que tenía cabeza, pero juro que no vuelvo a olvidarla (la cabeza) ni a decir ni en broma que no la pierdo porque la traigo puesta. A partir de hoy será tomada en cuenta si de esta forma no me vuelve a conceder un dolor de cabeza.
 
Gracias Dra. Katz estoy cierta que, de continuar con el tratamiento, llegará el momento en que la migraña pase a formar parte de mi historia, o que tal vez se llegue a presentar muy de vez en nunca, pero vivir con ella: cierto que no.
CMC

Una promesa

"Nadie debería vivir con dolor."

— Dra. Rachel Katz Kenner