Dra. Rachel Katz Kenner

40

años de edad

17 años

con dolor de cabeza

2 años

con dolor diario

CGS

paciente femenino

"Un mes después, la intensidad y frecuencia de los dolores se redujo a 'tan solo' 21 dolores de cabeza... ¡¡¡Al mes siguiente 5 dolores de cabeza!!! ... Un mes más y lo que nunca antes pensé que ocurriera tan rápido: ¡¡¡CERO DOLORES DE CABEZA!!!"

LOS DOLORES DE CABEZA DE MI VIDA

Antecedentes

Desde niño conocí lo que significa para la vida de un ser humano el padecer frecuentemente de dolores de cabeza; falta de ganas de hacer las labores cotidianas, apatía por realizar actividades con mis mejores amigos, un constante e inoportuno compañero en mis reuniones o viajes… en fin, un compañero al que no se le desea nadie.

Una mañana como cualquier otra, el dolor se hizo presente y no había analgésico que me ayudara: aspirina, tylenol etc., acudí al médico del trabajo y de pronto me dio una pastilla de un medicamento que nunca antes había escuchado sydolil.

Pasaron dos largas horas y como por arte de magia, y el dolor se había ido; fue entonces que al fin y sin saber las consecuencias futuras había encontrado un medicamento que acabaría con mi mejor aliado de los últimos años.

Pasó el tiempo y sin embargo mi compañero ocasional pasó a ser parte diaria de mi vida, algunas veces al abrir los ojos en el alba, otras como un buen postre: al terminar de disfrutar mis alimentos vespertinos.

¡Primero una pastilla por semana, después dos…tres … una diaria!!!

Finalmente, el remedio dejó de surtir efecto al menos a reducirlo…
Fue cuando desesperado por los múltiples dolores diarios que decidí consultar con un especialista que pudiera ayudarme.

Por recomendaciones consulté con un médico en Cd. Juárez más sin embargo los remedios que me recetó lejos de ayudarme, aumentaron mis molestias; me recomendó consultar con un especialista en la ciudad que habito de tal forma que pudiera ser evaluado constantemente.

Pasé año y medio con mi inseparable e inoportuno compañero, nuevamente decidí consultar a otro especialista esta vez en la Cd. de México tomé la sección amarilla y encontré una doctora “especialista en dolores de cabeza” Rachel Katz…. Llamé para concertar la cita esperando pronta atención…

Debido a su agenda tan ocupada, me citaron casi un mes después de mi llamada…
Pasó un mes y por fin tuve la cita que más había deseado en mi vida, una especialista que me ayudaría a deshacerme de mi mejor compañero…

Después de un minucioso cuestionario y un estudio de los parámetros vitales, la doctora finalmente diagnosticó el nombre de mi compañero más tenaz: “cefalea tensional” y varias malas noticias: las malas compañías no vienen solas, además del dolor de cabeza, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos fuera de su nivel normal… y más aún, debido a mi abuso en la toma diaria de sydolil, mi cura mágica paso a ser aliada de mi mejor y menos deseado compañero provocándome entre otros muchos efectos adversos hipertensión arterial y peor aún con efectos a mediano plazo más devastadores… prohibido volver a tomar sydolil…

El tratamiento

La primera semana fue lo peor que me había ocurrido, dolor de cabeza desde el alba hasta el ocaso y más allá … situación que me fue advertida oportunamente por la Dra. Katz … peor aún, ninguno de los analgésicos recetados tenía la fuerza para combatir a mi más indeseable compañero…

Sin embargo, continué al pie de la letra el tratamiento prescrito por la especialista…
Un mes después y la intensidad y frecuencia de los dolores se redujo a “tan solo” 21 dolores de cabeza, qué alegría se está debilitando mi peor enemigo…

¡¡¡Al mes siguiente 5 dolores de cabeza!!! No lo podía creer y aún más, ahora si podía retomar muchos de mis pasatiempos favoritos que había dejado de hacer debido a mis malestares. Un mes más y lo que nunca antes pensé que ocurriera tan rápido: ¡¡¡CERO DOLORES DE CABEZA!!!

Este día cumplo 3 meses de haber iniciado el tratamiento y puedo afirmar por mi propia experiencia que la Dra. Katz es especialista en eliminar los molestos dolores de cabeza. La felicito y le agradezco por los buenos resultados de su tratamiento.

CGS

Una promesa

"Nadie debería vivir con dolor."

— Dra. Rachel Katz Kenner