Cuando se tiene un problema de salud físico, desgraciadamente también repercute en la salud mental. Al principio cuando empecé a padecer dolor de cabeza se me quitaba con cualquier pastilla para el dolor. Poco a poco fue avanzando hasta convertirse en una cruel pesadilla. Estuve en tratamientos con médicos generales sin obtener resultados. Estaba pasando momentos muy difíciles en los cuales las crisis me duraban hasta 15 días y ya al borde de la desesperación. Dios me dio la oportunidad de que conociera a la Dra. Rachel Katz Kenner
Quien, con su primer tratamiento, como si fuera mágico fueron desapareciendo las terribles molestias.
Entonces me di cuenta todo lo hermoso que tenía a mi alrededor, que el sol salía cada mañana, que los pájaros trinaban, que los rosales no solo tienen espinas sino también hermosas flores, que el sol me saluda contento al entrar por mi ventana y lo más hermoso es que yo también existo.