Dra. Rachel Katz Kenner

43

años de edad

11 años

con dolor de cabeza

3 meses

con dolor diario

IO

paciente femenina

"Mi mamá no ha estado todo el tiempo en la cama desde que fue a ver a la doctora de las migrañas. La he visto más animada y más alegre." — P, 13 años.

Mi mamá no ha estado todo el tiempo en la cama desde que fue a ver a la doctora de las migrañas. Ha estado al pendiente de nosotros y sigue adelante sin sus migrañas.

La he visto que toma todas las mañanas unas medicinas y no le dan las migrañas todo el día. A veces le dan un corto tiempo y también no le dan tan fuerte como antes. La he visto más animada y más alegre. No está todo el día acostada con la luz apagada, cerrados los balcones con una almohada en la cabeza ahora todo es lo contrario (juega con nosotros, platica con nosotros, nos lleva a parques, y a cines con mi hermana, etc.) he notado una gran diferencia a la de muchos meses atrás. La he visto después de eso ha estado en forma. Sale a correr a hacer ejercicio todos los días mientras estamos en la escuela y antes solo estaba acostada con todo cerrado y apagado con una almohada en la cabeza. Le pedimos favores y los cumple y los hace feliz.
Ahora todo lo que hace lo hace siendo feliz.

¡¡¡Hola!!! Mi mamá me pidió que le escribiera esta pequeña carta para hacerle saber desde mi punto de vista como ha mejorado desde que tuvo el gusto de ser su paciente.

Mi mami ha mejorado en muchos aspectos tanto físicos como personales, reflejada en su actitud, autoestima, entre otras. Me complace decir que va incrementando su mejoría día a día.

Por ejemplo, cada semana mi mamá tenía desafortunadamente 5 migrañas de las cuales 3 eran insoportables, al grado que duraban casi todo el día. Ahora máximo le dan 8 al mes, pero no se comparan con las migrañas tan fuertes que tenía que suspender sus actividades y estar en cama.

No tengo palabras para decirle cuanto le agradezco toda su atención.

De antemano mi familia, amigos y su servidora le agradecemos infinitamente por dicha mejoría.

I O
Desde que no tengo los dolores tan fuertes de cabeza he podido sentir y ver la vida de forma diferente. Estoy más consciente de todo lo que hay alrededor de mí y puedo disfrutar todo lo que sucede sin tener que estar en un cuarto obscuro, con las cortinas cerradas y la luz apagada. Antes del tratamiento no podía escuchar las voces de mis hijos, ni tampoco soportaba la luz que atravesara la puerta o las ventanas de mi recamara. Realmente vivía en un cuarto encerrada y de ahí no podía salir porque los dolores de cabeza eran insoportables. Me ponía unos lentes obscuros y preferiría no hablar con nadie ya que también me hacía daño conversar y poner atención a una plática. Mi mundo se iba haciendo cada vez más pequeño y no quería salir a ningún lado porque las náuseas tampoco me lo permitían.

Realmente es muy complicado vivir con migraña, pero ahora que no tengo tan seguido esos dolores me gusta salir a la calle y puedo ver la luz el tiempo que yo quiera. Claro hay días en los que me llega a molestar la luz y todavía tengo un poco de migraña, pero no se compara con los terribles días eternos que viví antes de estar en tratamiento

Hoy puedo trabajar, cuidar mejor a mis hijos y ya no tengo que estar en un cuarto encerrada con las luces apagadas y con las cortinas cerradas. Ahora que tomo mis medicinas del tratamiento, puedo levantarme de la cama sin molestias, puedo hacer mis actividades sin dolores y puedo llevar una vida normal, sin quererme arrancar el cabello de la desesperación como antes.

Pienso que ahora que tengo calidad de vida puedo disfrutar plenamente del sol, de la luz, sin usar siempre lentes obscuros o estar encerrada en mi cuarto. mí vida es totalmente diferente desde que estoy en tratamiento. Mis hijos y mi familia también han notado el cambio de vida que he tenido desde que ya las migrañas han disminuido considerablemente.

Muchas gracias
IO

Una promesa

"Nadie debería vivir con dolor."

— Dra. Rachel Katz Kenner