Estimada Dra. Katz quiero comentarle acerca de mi experiencia como una persona que ha vivido 40 años con dolor de cabeza, lo que siento es la sensación de sentirme como una persona normal, que en el tiempo que padecí esos dolores que en determinadas ocasiones me incapacitaba en los que no toleraba luz ruido obscuridad decaimiento, había llegado a pensar que si llegaba el papa, ya fuera con que me miraba o tener el deseo de que tocara mi cabeza hiciera un milagro y cesaran mis dolores, si sabía de algún remedio, si estaba a mi alcance, lo hacía, deseaba que cualquier cosa o persona me curara, chamanes brujas, curanderos, imanes, bebidas, licuados, acupuntura, médicos internistas, homeópatas, toques eléctricos etc., y nada.
Este año decidí por quiropráctico (que me dejo peor) y por ultimo usted es la única que en tantos años he sentido alivio, me siento una persona normal aunque ahora salgo con mis medicamentos y un teléfono con alarma para tomarlos, pero es una sensación diferente, ya no tengo ese susto de no llevar en mi cartera el Sydolil, ni aunque todavía tengo momentos que me siento mal, pero leve, en los que espero si tomarme o n o el analgésico y en la mayoría de las pocas veces me siento mejor sin tomar nada. Siento que ahora después de tanta búsqueda, es la única vez en la que siento que he llegado al lugar correcto, muchas gracias, espero que Dios le conceda salud para que continúe ayudando a personas que como yo padecen de esta “enfermedad”.
Gracias por su acertada vocación que se convierte en misión.
EAV